Durante marzo y luego de 17 años consecutivos, el Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana, (IERAL Mendoza) presentó su Informe Anual 2021 y Perspectivas 2022 de la Economía de Mendoza. Los economistas Gustavo Reyes y Jorge Day, analizaron, no sólo cómo la provincia aprovechó el “efecto rebote” nacional -menor que el promedio país- post pandemia, sino también, cómo este 2022 la actividad podría resentirse a partir de una fuerte dependencia de la macroeconomía nacional. Asimismo y en ese panorama, los expertos señalan necesario trabajar en una reducción en la alícuota de Ingresos Brutos a cambio de nuevos puestos trabajo.
El trabajo analiza distintos sectores productivos y escenarios probables para la economía durante este año y vaticinan una “economía mundial más complicada y con fuertes amenazas”, como las tasas de interés en alza para frenar los avances de la inflación en varios países, incluyendo Estados Unidos. También observan una fuerte desaceleración en los socios comerciales de Mendoza como Brasil, Chile y Reino Unido, y una “enorme incertidumbre” por el conflicto entre Rusia y Ucrania. En el audio, Gustavo Reyes, le explicó a Revista La Bolsa, algunas de las conclusiones del nuevo informe:
Sectores económicos de Mendoza y una reducción en las alícuotas de Ingresos Brutos
Luego de un 2020 marcado por pandemia, confinamiento y su crisis económica mundial, el 2021 fue un año de reactivación económica para todo el país. Entre los motores más relevantes que potenciaron el rebote de la actividad económica se destaca la progresiva vuelta de las actividades económicas y la fuerte expansión de la economía nacional, con buenos precios en cereales y un repunte de la actividad automotriz. Mendoza también fue parte de esa recuperación: su producción de bienes y servicios durante 2021 ascendió a los US$ 12.400 millones, un ingreso promedio per cápita de US$ 6.300 anuales (estimaciones IERAL). Durante 2020 había sido de alrededor de US$ 11.400 millones, con US$5.800 per cápita anuales.
Sin embargo, el informe establece que la reactivación fue menor que a nivel nacional: “A pesar de la recuperación económica, el mercado laboral del sector privado formal siguió siendo contractivo ya que no se recuperó el empleo ni tampoco el poder adquisitivo de los asalariados”. Hacia el último bimestre de 2021, en Mendoza se recuperó un 25% de los empleos privados formales perdidos entre 2019 y 2020. Si bien la economía del mundo ayudó a que se recuperarán precios y exportaciones mendocinas, el poder adquisitivo se redujo por la elevada inflación. El vino fraccionado tuvo récord de exportaciones por más de US$ 800 millones, pero los investigadores, recordaron que los exportadores recibieron un pago a dólar oficial, cuyo valor creció menos que la inflación. Cuando se descuenta la inflación, resultan valores menores con respecto a 2020.
Jorge Day, economista jefe del IERAL Mendoza, nos explica porqué en este escenario es necesario que Mendoza analice una baja en Ingresos Brutos a cambio de generación de empleo genuino y su impacto en el desarrollo de los distintos sectores de la economía mendocina……